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Aves Exóticas

Patos

Son muchos los que creen que los patos viven totalmente en libertad. Pero lo cierto es que hay muchos miembros de esta especie que han sido domesticados y conviven con las personas en sus jardines y terrenos. ¿Te gustaría tener un pato como mascota?

Tipos de patos

¿Un pato como mascota?

La fama de los patos como mascota no ha trascendido tanto como les ha sucedido a otras especies, como los perros o los gatos. Y en lo que se refiere a sus mismos compañeros de especie, como los periquitos, canarios y loros.

Sin embargo, mucha gente se ha esforzado mucho y se ha demostrado que un pato puede ser domesticado, siendo uno de los mejores compañeros que se puede tener como mascota en el hogar, siendo tan cariñoso y afable como lo es un perro.

¿Cuáles son las características de un pato?

Al nacer, la mayoría de los patos comparten la característica de que son de color amarillo, con unas plumas que parecen un cabello muy fino. No logran alcanzar el color de su especie hasta que no han realizado la primera muda.

Hay muchas variedades de colores dentro de las mismas especies, y algunos han trascendido más que otros, como por ejemplo el pato mandarín, que es uno de los más característicos como mascota. Pero hay otros que se han hecho un nombre entre los amantes de esta ave, como el pato colorado o la especie conocida como pato doméstico, que está destinada a vivir con los seres humanos, a pesar de que cuenta son su variante silvestre.

¿Cuál es el comportamiento de un pato?

Los patos son animales sociables que disfrutan estando con otros patos, así como también se pueden acostumbrar a estar con los seres humanos, y considerarlos como si fuera su pareja y un ser muy apreciado.

Están adaptados a vivir en el agua, en la tierra y en el aire, pudiendo volar cientos de kilómetros cada año en sus migraciones. Al volar, lo hacen en formaciones que reducen la resistencia del aire, y así pueden volar a una velocidad de 95 kilómetros por hora.

Utilizan el lenguaje corporal y las vocalizaciones para comunicarse entre ellos. Pero cuando viven con seres humanos, dicho lenguaje corporal es también utilizado para lanzar un mensaje al que es su dueño, como por ejemplo que puede tener hambre o que le apetece jugar.

¿Cómo se puede saber el sexo de un pato?

Lo cierto es que saber si un pato es macho o hembra, dependerá mucho de su raza. Por norma general, una condición que se cumple en la mayoría de las razas es que la hembra suele tener un plumaje más oscuro y apagado que el del macho. Además, de que es posible que carezca de algún color en sus plumas que el macho si que posee.

Sin embargo, en algunas especies de patos no presentan dimorfismo sexual. Algunos criadores tienen la mala costumbre de terminar que la hembra es más pequeña que el macho, cuando en el 70% de los casos no es así. Por lo que en estos casos se recurre a la prueba de ADN para saber su sexo.

Otra opción es palpar los genitales del paso, para comprobar si tiene la pelvis un poco más desarrollada, lo que indicaría que es hembra, o menos, lo que significaría que es un macho. En otros casos, el macho suele ser más “vocal” que la hembra, pero esto se cumple más en otras especies de aves que en los patos.

¿Cuánto suele vivir un pato?

Al tener una mascota, es importante saber más o menos cuánto será su esperanza de vida, y con los patos no es ninguna excepción. Como con el resto de aves, la esperanza de vida de un pato varía en base a la especie que pertenezca.

Sin embargo, se podría decir que la esperanza media de un pato, sea de la raza de pato que sea, oscila entre los 9 – 12 años si recibe los cuidados suficientes. Pero se han visto algunos ejemplares que han llegado a los 20 años de vida.

¿Qué se necesita para cuidar de un pato?

Tener un pato no es lo mismo que tener un periquito o un loro. Estos pueden vivir en jaulas, pero a los patos les gusta más la libertad. Para que no se escapen, lo mejor es contar con un corral, un gallinero o incluso una conejera grande podría valer para los patos. No obstante, si solo vas a tener uno, te bastará con una pequeña caseta o gallinero en el que cuente con una cama de paja para dormir cómodo y protegido por las noches.

Si has obtenido un pato pequeño, menor de 4 semanas, piensa que es muy sensible a los cambios de temperatura y corrientes de aire, ya que todavía no tiene el cuerpo cubierto de plumas. Por lo que tienes que construirle una pequeña casita en una caja de cartón, o de madera, con un poco de caja para que se mantenga caliente. Es bueno que le pongas una lámpara de calor de luz infrarroja, a unos 30º C, en una esquina de la caja durante las 24 horas del día para cuando necesite calor. Dicha lámpara tiene que estar a unos 38 cm, para evitar que la pueda tocar y quemarse. A la sexta semana ya no necesitará el calor de la lámpara.

A los patos les encanta nadar, por lo que lo ideal es tenerlos cuando dispones de un estanque o vivas cerca de un lago. Si cuentas con tu propio estanque, piensa que los patos defecan mientras nadan, así que tendrás que contar con un sistema de filtrado. En el caso de simplemente contar con un jardín, bastará con una piscina hinchable, o un acuario, de unos 60 cm de ancho y profundidad para que el pato se sienta cómodo nadando.

Aunque lo normal es que se alimente de lo que pueda conseguir en el agua, lo cierto es que es un ave que come de todo. Algunos patos son considerados como perros, ya que también pueden comer restos de carne. Pero lo mejor es darle la alimentación adecuada según la especie. El agua de su bebedero tiene que ser siempre fresca, y cambiarla dos veces al día.

Para dormir tiene que contar con una cama de paja, ya sea dentro de la casa o en una caseta que le construyas. Además, es importante que le brindes afecto, ya que es un ave que puede ser bastante melosa. Los niños pueden jugar con los patos, pero bajo la supervisión de un adulto, ya que si se asustan, podrían hacerles daño con el pico.

¿Se puede tener un pato en un piso?

Lo cierto es que no es lo más recomendable. Un pato necesita libertad para poder moverse por un terreno que sea grande, por lo menos que tenga jardín y suficiente espacio para poder nadar.

Sin embargo, no sería imposible criarlo en un piso. Mucha gente lo ha conseguido con bastante éxito y lo ha convertido en la mascota ideal. Sin embargo, en este caso hay que recordar que necesitan un lugar en el que nadar todos los días, ya sea una superficie o un acuario de gran tamaño en el que puedan sumergirse.

También tiene que contar con un gran pasillo en el que pueda estirar las patas. Además, su cama tiene que estar ubicada en una parte de la casa que no sea demasiado calurosa ni tampoco demasiado fría, en la que no corran corrientes de aire, con una buena cama de paja para estar a gusto mientras duerme.

Para controlar el tema de las heces, se venden unos arneses especiales que se les pueden poner a los patos y que vienen con un pañal. Así no tendrás que estar dando vueltas por la casa buscando las heces del animal.

Quiero sacar a pasear a mi pato, ¿es posible?

Aunque puede que a muchos les parezca una locura, no hay nada que impida sacar a pasear a un pato. De hecho, son muchos los que lo hacen, porque les agrada que su ave salga de paseo. Si es algo que se ha podido conseguir con gatos y con cerdos, ¿por qué no con patos?

Su punto negativo es que son aves emocionales y nerviosas, por lo que puede costar mucho que se acostumbre a lo que es dar un paseo. Lo mejor es llevarlo en un transportín al parque y luego sacarlo con un arnés. En las tiendas se pueden encontrar arneses de seguridad que les sujetan las plumas, evitando que puedan salir volando. Si quieres que nade, puedes usar una correa extensible para darle un poco de libertad y que pueda disfrutar del lago del parque.

¿Cuáles son las enfermedades comunes en los patos?

Los patos no son animales que estén libres de padecer enfermedades para la pena de sus dueños. Por ello hay que cuidarlos muy bien para evitar que puedan padecerlas. Ahora, ¿cuáles son las enfermedades más comunes en los patos?

  • Chancro: Esta enfermedad es también conocida como úlcera amarilla, una afección que se manifiesta en la mucosa bucal, formando una materia mantecosa que se acumula debajo de la lengua, que puede ser confundible a la vista con las placas diftéricas. A veces esta materia se extiende a la glotis, que podría obstruirla y producir asfixia al ave. Por ello, hay que tener mucho cuidado de no dejar que vaya a más y avisar al veterinario para que se haga cargo. Uno de los remedios que se suele utilizar es darle vinagre de manzana.
  • Diarrea: No es un raro que un animal padezca diarrea, especialmente cuando ha consumido un exceso de verduras que tengan mucha agua, hierba o forrajes mojados. Ante este caso, hay que comenzar a darle una alimentación más seca, mezclada con aceite de ricino y algo de pan de yagua.
  • Constipación: Recuerda que la cama de tu ave tiene que estar ubicada en un lugar en el que no haya muchas corrientes de aire. De no hacerlo, es muy probable que tu pato se acabe constipando. En este caso hay que pasarlo a una zona más cálida y alimentarlo con un poco de orujo o pepitas de uva.
  • Vértigos: ¿Creías que el vértigo era solo cosa de los seres humanos? Todo lo contrario, los patos son bastante propensos a sufrir ataques de vértigos, producidos algunas veces por efectos cerebrales o por tener algún parásito. Es un mal grave y que no tiene cura. Algunos creen que si un pato es propenso al vértigo lo mejor es sacrificarlo, pero no es así. Un pato con vértigo puede llevar una vida perfectamente normal.
  • Parásitos: Como otras aves, los patos también pueden tener parásitos. A fin de cuentas, se meten en zonas de agua en los que pueden haber muchos insectos. Algunos de estos los usan para comer y otros pueden devorarlos a ellos, como por ejemplos parásitos internos que los van devorando desde los intestinos. Otros se ponen en sus plumas, y les van produciendo picores, lo que puede provocar que se las intenten arrancar. En estos casos hay que tener mucho cuidado y llevarlo rápidamente al veterinario para que lo desparasite.
  • Calambres: Los patos son aves que están acostumbradas a cualquier tipo de terreno, ya sea caminando, nadado o volando. Pero pueden sufrir un calambre, siendo muy frecuente en los patipollos. Las articulaciones se le hinchan, y no pueden andar. A veces dura tanto que puede llegar a revestirse de manera crónica.
  • Indigestión irngluvial: Es provocado por un parásito conocido con Trichosoma, que se impla en la mucosa y en la sumucosa del esófago, paralizando su función, lo que provoca la retención de los alimentos. Esto podría ser confundido con esofaguitis o embuchadura, pero no tiene nada que ver. Al ave hay que darle aceite de almendras dulces u operarlo para vaciar el estómago.
  • Degeneración grasosa: Esta afección está provocada por un exceso de grasas, debido a la degeneración de los músculos en grasas. Se puede deber a una tendencia natural del individuo, pero por norma general se debe al cebamiento que sufren estas aves por una mala alimentación. En los patos que sean ponedores, este mal puede ser tan peligroso que puede acabar con su vida.
  • Depresión: Aunque tu pato se haya acostumbrado toda tu vida a estar encerrado, en sus genes lleva que le gusta mucho nadar y moverse en una zona de aire libre. Así que, cuando tengas a esta ave, es bueno que de vez en cuando lo dejes respirar aire fresco y nadar, porque así estará muy contento y evitarás que se deprima.
  • Anomalías y accidentes en los órganos genitales: Es el mismo problema que se suele registrar en las gallinas, debido a una postura laboriosa, prolapso salida del oviducto, lo que da a lugar a la postura intraabdonial, lo que significa la caída del huevo en el abdomen.

¿Cómo se puede educar a un pato?

Aunque pueda parecer un trabajo imposible, lo cierto es que si que se puede educar a un pato para que sea una primera mascota. Pero va a ser un trabajo que va a requerir de mucho trabajo por tu parte y bastante paciencia.

Lo primero de todo es tener al pato desde que es pequeño. Lo ideal sería adquirirlo cuando tiene unas cuatro semanas, y ubicarlo en un lugar en el que se sienta cómodo. Como estará dentro de una caja, acércate a ella y acaricialo suavemente con el dedo, haciéndole unos mimos con los que se sienta cómodo.

Cuando salga de la caja y comience a andar por la casa, también es bueno que le vayas diciendo alguna cosa, especialmente halagos. Acostúmbrale a que también puede comer de tu mano, lo que ayudará a que vaya ganando un poco de confianza hacía ti.

En el momento que ya haya mudado la pluma, ha llegado el momento de acostumbrarlo a un horario de baño. Sino cuentas con un estanque, entonces vas a tener que montarle una piscina o llenarle la bañera de casa, y marcarle un horario de baño, un par de veces al día. Siempre a la misma hora, hasta que su cuerpo se acostumbre. Intenta que sea siempre en un rato que tú tengas libre, para que así el ave no tenga que pedírtelo, porque pueden ser animales bastante pesados cuando tienen ganas de tomar un baño.

En el caso de contar con un estanque, para que no pierda ese vínculo que has construido con él, intenta estar cerca cuando se vaya a dar un baño y decirle algunas cosas cariñosas, para que las oiga y se sienta cómodo.

Sacarlo a pasear ya es otra historia. Seguro que te habrás percatado, si alguna vez has visto un pato, que son aves que se suelen asustar con mucha facilidad. Así que, al principio tendrás que sacarlo a la calle en un transportin, para que se acostumbre al ruido. También es probable que le cueste acostumbrarse a caminar con el arnés, por lo que vas a tener que ponérselo en casa para que se habitúe.

Al comienzo, haz paseos cortos, por la zona, para que se acostumbre a los sonidos que le envuelven. Lo ideal es comenzar por un parque, pero también puedes bajarlo a tu barrio y que de una vuelta por la calle, ideal para que vaya cogiendo confianza. Repite el proceso todos los días, un par de veces y verás cómo se acostumbra muy pronto.

Por norma general, son animales que están acostumbrados a comer cuando les apetezca, por lo que vas a tener que habituarlo desde pequeño a un horario de comidas. Evitando así problemas de que se ponga demasiado pesado al pedirte comida.

¿Qué deberías de saber antes de tener un pato como mascota?

Seguro que no hay nada más tentador que tener un pato como mascota, especialmente si estás buscando algo diferente. Sin embargo, ¿no crees que tendrías que pensártelo dos veces? Antes que nada hay algunas cosas que deberías plantearte:

  • Estas aves requieren de unos cuidados muy especiales, no son como un perro y un gato. Y si vives en una parcela muy grande, van a necesitar vigilancia constante.
  • En algunas zonas no hay de qué preocuparse, pero si vives en una zona con depredadores, estos suelen cazar patos. Así que tendrás que construir su casa con muchas medidas de seguridad para evitar que estos entren.
  • Los patos son aves que pueden tener enfermedades muy raras, y son pocos los veterinarios que puedan tratarlas. Por no decir que son pocos los veterinarios que hay especializados en aves. Deberías investigar si los hay en tu ciudad, porque podría ser un coste muy elevado.
  • A los patos les gusta mucho nadar, por lo que tienes que ofrecerle un lugar para ello. Sino tienes un estanque, o por lo menos un jardín para montarle una piscina o un acuario, podría ser una crueldad tenerlo en un piso.
  • Son aves muy propensas a engordar, por lo que tienes que darles una alimentación muy específica. Ten esto en cuenta antes de decidir coger esta mascota.
  • Es cierto que algunas personas han logrado criar a patos con otras mascotas como perros. Pero esto no quiere decir que con todos los canes vaya a pasar igual. Del mismo modo, hay que tener mucho cuidado con los felinos, ya que son dos especies que parece que resulta muy complicado que se lleven bien entre ellos.
  • El sonido que pueden emitir los patos a menudo puede resultar bastante desagradable. Especialmente si lo mantienes encerrado, un punto muy negativo para esta ave.
  • Pueden acabar siendo tan pesados como los perros cuando quieren algo. No tienen muchos problemas en subirse a cualquier sitio cuando se acostumbran a usar las alas, y es posible que te estén dando mucho la “plasta” cuando quieren comida o les apetece salir a jugar un poco. Por ello, ten siempre en cuenta que una gran parte de tu tiempo libre va a tener que estar dedicada a cuidar de tu ave y darle el cariño que te está pidiendo.