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Aves Exóticas

Ruiseñor

Es posible que nunca te hayas percatado, pero seguro que cuando has dado un paseo por un bosque, o por tu ciudad, hayas visto un ruiseñor. Son aves bastante escurridizas y les encanta mantenerse escondidos, pero no es difícil encontrarse con uno.

Un ave muy característica

Dentro de las diferentes especies de ave, el ruiseñor es una de los más apreciados por los amantes de la avicultura gracias al canto armónico que tiene. Sin embargo, quizás su mayor pega es que no todas las especies de ruiseñor se pueden tener como mascota.

Lo más normal, es encontrar en libertad el ruiseñor común, la especie más extendida dentro de la familia de los luscinia, que se caracteriza por tener un plumaje de color pardo rojiza. Un color que a simple vista no le hace especial, pero resulta fácil de diferenciar y hace que sea hermoso. Cuando está volando, es posible detectar que las áreas interiores son de color gris, y que tiene una zona blanca en la garganta. Su pico suele ser del mismo color que el plumaje, con la mandíbula inferior más clara.

¿Se puede diferenciar al macho de la hembra?

Lo cierto es que puede llegar a ser difícil. Siguiendo el mismo patrón que otras aves, algunos ejemplares de ruiseñor se pueden diferenciar de la hembra porque esta tiene colores más apagados, o carecen de algún color en concreto.

No obstante, la mejor forma de conocer el sexo de un ruiseñor es a través de una prueba de ADN, ya que escrutando sus genitales puede costar mucho, al ser un ave tan sumamente nervioso cuando está siendo agarrado.

¿Cuánto suele vivir un ruiseñor?

El ruiseñor es un ave que no resulta ser bastante longeva. Lo normal es que viva entre 9 – 12 años, pero en cautividad, debido a los malos cuidados que recibe en la mayoría de las veces, no supera los 5 años.

No obstante, es una esperanza de vida media, ya que otros ejemplares pueden vivir más tiempo al ser de una especie ave que si que está destinada a vivir en cautividad.

¿No se puede tener el ruiseñor como ave doméstica?

En algunos países está totalmente prohibido tener al ruiseñor como un ave doméstica, ya que se trata de un acostumbrado a la libertad. La condena por tener un ruiseñor en cautividad puede ser de una elevada multa e incluso el ingreso en prisión.

No obstante, es posible conseguir tener un ejemplar en cautividad cuando está destinado a la reproducción o si se tienen unos permisos especiales. Aunque existen muchos tipos de ruiseñores que si que están destinados como ave doméstica, tal y como sucede con el ruiseñor del Japón. Por lo que si se busca un ruiseñor como mascota, habría que probar con uno de estos.

Si consigo un ruiseñor, ¿qué tengo que saber sobre sus cuidados?

En el caso de conseguir un ruiseñor doméstico, sus cuidados en verdad no difieren demasiado de los de un canario o un periquito. Precisan de una jaula grande, que sean rectangular o cuadrada, pues las ovaladas y en forma de caseta les estresan. Con barrotes que no tengan más de 0,5 mm de separación entre ellos para evitar que puedan meter la cabeza entre ellos.

Son aves bastante activas, por lo que dentro de la jaula precisarán tener algunas perchas o ramas naturales (evitar a toda costa las perchas de plástico), con algunos juguetes. Es mejor que un ruiseñor tenga un compañero de su misma especie para que no se sienta solo en la jaula.

La jaula debe estar siempre ubicada a la misma altura de los ojos, con dos de las paredes de la misma pegadas a la pared en la que se cuelgue. Evitar a toda costa balcones, cocinas y galerías. Lo mejor es ubicarla en el salón o en el dormitorio. Además, se tiene que buscar la zona en la que no le dé tanto el sol, al mismo tiempo que no haya tantas corrientes de aire que puedan provocar que el ave se resfríe.

¿Se puede sacar a un ruiseñor de su jaula?

Es cierto que hay muchas aves que se pueden sacar de sus jaulas cuando están entrenadas, e incluso tenerlas viviendo en libertad. No obstante, no es el caso de lo que se pueda hacer con un ruiseñor.

Esta ave puede conseguir confianza con su amo, pero no la suficiente como para no intentar escapar a un mundo más “grande” que lo que tiene tras una pared de barrotes. De modo que si intentas acostumbrarlo a que coma de tu mano, ten mucho cuidado si vas a decidir sacarlo, porque es muy probable que intente alzar el vuelo.

En el caso de que se haya escapado, vas a necesitar paciencia para volverlo a meter en la jaula. Cierra todas las ventanas y puertas para que no se escape de la habitación. No intentes agarrarlo con las manos, pues eso lo único que hará es que se ponga más nervioso. Lo mejor es que le pongas alguna comida que le guste mucho en su jaula para tentarlo y que él vuelva por si mismo.

¿Qué come un ruiseñor?

La alimentación de un ruiseñor se compone especialmente de insectos blandos y de pequeño tamaño, como por ejemplo larvas, gusanos, arañas o pequeñas cucarachas. Ellos son los que los cazan, por lo que vas a tener que dejarlos en el suelo de la jaula para que sea él quien los cace.

También pueden comer algunas semillas y frutos, siempre y cuando sean de pequeño tamaño y estén bien troceados para que no les cueste masticarlos con su pico. Pero si quieres que se mantenga sano, vas a tener que darle los insectos, es la mejor manera de alimentar.

El agua es también muy importante. Cámbiala un par de veces al día para que siempre tenga agua fresca. Lo mejor es que su cuenco de agua sea de los que se agarren desde fuera, evitando así que tenga una vía de escape.

¿Cada cuánto hay que limpiar su jaula?

Uno de los principales problemas de tener un ruiseñor como mascota, es que al alimentarse de insectos la limpieza de su jaula es muy importante. El ruiseñor no se comerá todo el insecto, sino que dejará restos por ahí, de modo que vas a tener que limpiar la jaula un par de veces por semanas.

Desinfecta bien la zona de la bandeja, para evitar que puedan aparecer parásitos que luego sean ingeridos por tu ruiseñor o le puedan atacar las plumas. Los barrotes de la jaula también es importante desinfectarlos con un poco de lejía. Para evitar que haya problemas con el suelo de la bandeja, lo mejor es usar arena de gatos o una arena especial, para que resulte más fácil de limpiar.

El comportamiento del ruiseñor

Dado que el ruiseñor es un ave tan asustadiza, te va a costar mucho ganarse su confianza. No es imposible, claro está, especialmente en los ejemplares que están destinados a la cautividad. Lo mejor es conseguir un huevo a punto de eclosionar, para que el ruiseñor tenga la impronta de tu rostro y así te considere como su “madre”.

Pero en el caso de conseguir un ejemplar joven, es cuando tu paciencia se pondrá a prueba. Es un ave bastante activa dentro de la jaula y al que le gusta mucho cantar. Aunque su canto puede resultar bastante armonioso, también puede ser muy pesado, ya que canta durante las horas del día y en algunas ocasiones incluso por la noche, lo que puede ser una molestia.

No es un ave que congenie muy bien con los seres humanos, y lo más normal es que cuando te vea aparecer por la habitación se esconda en algún lugar de la jaula que haya elegido. Asi que, para conseguir que te aprecie un poco, lo mejor es acercarte a la jaula y decirle unas palabras cada día, hasta que se habitúe a tu voz y tu presencia.

En ningún momento se debe olvidar que el ruiseñor es un ave migratoria, motivo por el que se considera una crueldad y delito el tener algunos miembros de esta especie en cautividad. Por lo que antes de hacerse con uno, hay que tener la total seguridad que es un ave que va a poder soportar los cambios de temperatura. Piensa que la migración la realizan en invierno en búsqueda de climas más cálidos. La llegada de un cambio de temperatura tan brusco, sin poder emigrar, podría significar el fin de tu ruiseñor. Así que tenlo muy presente.

¿Cuándo se reproducen los ruiseñores?

El ruiseñor comienza a reproducirse con el inicio de la primavera, por eso algunos lo consideran como el “anunciante de la llegada de esta estación”. Al inicio de esta, los machos emiten un canto muy armonioso que solo se puede escuchar por la noche. Los jóvenes aprenden este canto al oír a los adultos. Así, el ruiseñor atrae a una hembra para cumplir el ritual de apareamiento.

La hembra es la que construye el nido, en matorrales y zonas ocultas en los que no haya demasiado altura. Allí pondrá de 5 a 6 huevos de un color similar al de las aceitunas. Tras la incubación, durante unos 20 – 25 días. Cuando hayan cumplido los 12 días de vida, es el momento de que abandonen el nido.

En el caso de su reproducción en cautividad, estos necesitarán una cajita de madera o una caseta. Estas se pueden comprar en cualquier tienda de animales especializadas. No te tienes que poner nervioso porque un polluelo tarde más que otro en nacer, ya que la hembra pone un huevo al día y lo normal es que al día siguiente descanse de la puesta. Esta diferencia de tiempo hace que los polluelos nazcan con un día o dos de diferencia.

Cuando han cumplido las tres semanas de vida, tienes que separar a los polluelos de los padres en un módulo aparte. En él, al principio aliméntalos con pasta de cría, y poco a poco ve introduciéndoles insectos en su jaula, para que se vayan acostumbrado a comer algo más consistente.

¿Por qué son tan apreciados los ruiseñores?

Lo cierto es que los ruiseñores son un ave que tienen ya mucha historia. En algunos países se consideran como un símbolo de amor, mientras que en otros, es un ave que sirve para identificar la llegada de la primavera.

Por ejemplo, en Francia, en el condado de Niza, se conservó a su Ruiseñor que vuela en los bordes tradicionales y las rondas de mayo. Además, esta ave inspiró músico Chaikovski para componer su opus 10-2. Por no hablar de que el escritor John Keats les compuso una Oda.

¿Cuáles son las enfermedades que puede padecer un ruiseñor?

Debido a que el ruiseñor no es un ave tan fuerte, y que no está acostumbrada a vivir en ambientes más fríos, no es extraño que pueda padecer alguna enfermedad. Entre las más comunes se encuentra:

  • Coriza infecciosa: Es producida por la bacteria llamada haemophilus gallinarum. El ave comienza a mostrar estornudos y supuración de los ojos y de los senos nasales. Esto puede causar pérdida de visión de las aves. Lo normal es que sea una enfermedad típica de gallinas y gallos, pero también puede afectar a aves de jaula.
  • Depresión: Dado que el ruiseñor es un ave nacido para vivir en libertad, salvo algunos ejemplares, es muy posible que presente síntomas de depresión cuando esté en la jaula los primeros días. Lo mejor para que no se sienta deprimido es que tenga en la jaula un compañero, para que juntos vivan felices.
  • Fractura: Es bastante raro que un ruiseñor se rompa una pata o un ala, pero no es del todo imposible que suceda. Especialmente si es un ave tan activa, un mal movimiento puede producirle una fractura. En estos casos, lo mejor es llevarlo al veterinario para que se hagan cargo de la fractura inmediatamente.
  • Constipación o resfriado: Recuerda que el ruiseñor no está acostumbrado a las bajas temperaturas, por lo qué si jaula está ubicada en una zona con muchas corrientes de aire, tarde o temprano acabará constipándose. En estos casos hay que llevarlo a un lugar más cálido y ponerle algunos antibióticos en el agua.
  • Diarrea: No es para nada malo que le quieras dar fruta a tu ruiseñor. No obstante, si el alimento es muy rico en fibra, es posible que el ave acabe padeciendo diarrea. Recuerda, por otro lado, que la diarrea también puede ser un síntoma de otra enfermedad. De modo que cuando empieces a comprobar que la padece, llévalo rápidamente al veterinario para que le realice un chequeo.
  • Encefalomielitis: Esto es producido por un picornavirus, y ataca especialmente a los ejemplares más jóvenes. Es una de las enfermedades más comunes en las aves domésticas. Presentará temblores, un movimiento vacilante y parálisis progresiva en algunas partes del cuerpo. No hay cura, por lo que habría que sacrificar al animal. Lo normal es que si el ave está vacunado, esto no afecte a los que serán sus descendientes.
  • Epilepsia: Puede que no parezca una enfermedad bastante común en las aves, pero puede suceder. Es una enfermedad que paraliza al ruiseñor durante un determinado periodo de tiempo. No tiene cura.
  • Estreñimiento: Del mismo modo que tu ruiseñor puede padecer diarrea, también puede padecer estreñimiento. Este puede ser el síntoma de otra enfermedad, así que prueba un par de días a darle una dieta blanda. Sino sirve, llévalo rápidamente al veterinario.
  • Parásitos: Dado que el ruiseñor se alimenta especialmente de pequeños insectos, no es de extrañar que dentro de su jaula puedan aparecer parásitos. Debido a esto, la limpieza de la jaula es importante. En el caso de tener parásitos internos, el ruiseñor perderá el apetito y lo notarás como deprimido. Si son externos, intentará arrancarse las plumas con el pico para eliminar los picores que siente. En ambos casos, hay que llevarlos al veterinario para que te recomiende un antibiótico.
  • Obesidad: Por muy activo que sea un ruiseñor, sino cuenta con una buena jaula en la que tenga mucho espacio para moverse o volar un poco, irá cogiendo peso. Y esto no es nada sano para el ave. Complementa su comida con unas vitaminas en el agua, para controlar su peso y compra una jaula bastante grande para que pueda volar todo lo que le apetezca.
  • Parálisis: Es posible que detectes que a tu ruiseñor le cuesta realizar algunos movimientos que deberían ser muy sencillos para él. Eso es porque se le paraliza esa parte del cuerpo. Es una señal de que le faltan algunas vitaminas en su alimentación.

¿Hay que saber algo antes de tener un ruiseñor como mascota?

Aunque te parezca la mejor idea del mundo tener un ruiseñor como mascota, no olvides que antes de nada tienes que tener algunas cosas presentes:

  • En algunos países está totalmente prohibido tener algunas especies de ruiseñores como mascota, de modo que consulta cuáles son los que puedes tener dentro de una jaula antes de pasar por la tienda de animales.
  • La mejor forma de conseguir que un ruiseñor confíe en ti es adquiriendo un huevo que esté a punto de eclosionar. Estos los puedes conseguir de un criador profesional. Cuando el ruiseñor nazca y te vea, se le quedará grabada tu imagen, lo que ayudará a que tenga confianza en ti.
  • En estado salvaje, una de las principales causas de muerte de estas aves es por la caza de animales como los gatos. De modo que si tienes gatos en casa, nunca lo debes salir fuera de su jaula. Es cierto que algunos gatos no son tan “violentos”, pero no puedes correr el riesgo de que le haga daño a tu ruiseñor, ¿verdad?
  • Su canto es armonioso, pero si se siente muy solo es posible que cante durante la noche y pueda ser una gran molestia.
  • Puede ser un ave que intente escapar de su jaula en varias ocasiones, de modo que compra una jaula con barrotes muy juntos y que no tenga el espacio para escaquearse. Tampoco compres jaulas en los que el comedero y el bebedero cuenten con una puerta que se abra, o intentará escapar por ahí y podría quedar atascado y morir.